Llega otro mensaje preguntando cuánto mide el producto. Las medidas están en la ficha, en la pestaña de especificaciones, pero casi nadie llega a leerlas. Según la investigación de usabilidad de Baymard Institute, el 42 % de los compradores intenta deducir el tamaño de un producto mirando sus fotos, y el 56 % empieza a explorar una ficha nueva por las fotos, antes que por la descripción.
Si las fotos no enseñan el tamaño, para buena parte de tus visitas el tamaño no existe. En este artículo vemos qué foto necesita cada ficha para que se entienda de un vistazo, cómo elegirla según el tipo de producto y qué errores hacen que confunda más de lo que ayuda.
Por qué las medidas en la descripción no bastan
Una cifra como "12 x 8 cm" obliga a quien compra a imaginar el objeto, y casi nadie lo hace. Lo habitual es mirar la foto y sacar una conclusión rápida. El problema es que una foto recortada sobre fondo blanco no da ninguna pista. Sin nada alrededor, una lámpara de mesa y una de pie pueden verse igual. Baymard observó además que las sombras y el ángulo de cámara hacen que el mismo producto parezca más grande o más pequeño de lo que es.
En sus pruebas, los usuarios que solo veían fotos recortadas se equivocaban con el tamaño, descartaban productos que en realidad les servían y, a veces, abandonaban la tienda. Esa venta no aparece en ningún informe. Lo que sí ves son las preguntas por mensaje de quienes se quedaron con la duda y se molestaron en escribir.
Qué es una foto con referencia de escala
Es cualquier foto en la que el tamaño del producto se entiende por comparación con algo conocido. Hay cuatro formas habituales de conseguirlo.
- En la mano. Funciona muy bien con productos pequeños, como cosmética, joyería, accesorios o electrónica de bolsillo.
- Junto a un objeto cotidiano. Una taza, un móvil, un libro. Tienen un tamaño que todo el mundo conoce.
- Puesto o llevado por una persona. Ropa, bolsos, mochilas, gafas.
- En su sitio de uso. Un mueble en el salón, una planta en la estantería, un electrodoméstico en la encimera. La propia estancia da la escala.
La foto con medidas acotadas
Es la foto del producto con líneas que marcan sus dimensiones (alto, ancho, fondo) y la cifra junto a cada una. Es muy habitual en los marketplaces, y por buenos motivos: pone la medida donde el comprador mira, en las fotos, en vez de dejarla en la ficha técnica.
Funciona mejor como complemento de la foto con referencia de escala. La acotada responde a "¿me cabe?", y la de contexto responde a "¿cómo de grande es?", que es la pregunta que casi todo el mundo se hace primero. Si el tamaño es decisivo para comprar (un mueble que tiene que encajar en un hueco, una maleta que tiene que valer como equipaje de cabina), conviene tener las dos.
Cómo elegir la referencia según tu producto
La mejor referencia es la que tu cliente tendría al lado cuando use el producto. Para un sérum, una mano. Para una mesa auxiliar, el sofá junto al que va a estar. Para una fiambrera, una mochila o la encimera de la cocina.
Si vendes productos con varios tamaños (una maceta en 15, 20 y 30 cm, por ejemplo), una foto de los tres juntos resuelve la duda más rápido que tres fichas con fondo blanco. Y si tu catálogo tiene productos que se confunden entre sí por tamaño, como dos lámparas casi iguales, la foto de escala es la que evita que el cliente compre la que no era.
Errores que hacen que la referencia confunda más
- Usar como referencia algo de tamaño variable. Una planta, un cojín o una caja no sirven, porque el cliente no sabe cuánto miden.
- Perspectiva forzada. Si el producto está mucho más cerca de la cámara que el objeto de referencia, se ve más grande de lo que es. Lo más seguro es colocar los dos a la misma distancia.
- Que el objeto de referencia se lleve la atención. Si el móvil de al lado es más llamativo que tu producto, la foto cuenta otra historia.
- Una escena que no corresponde al uso real. Un joyero sobre una mesa de comedor de diez plazas confunde más que ayuda.
Cuántas fotos con escala necesita una ficha
Al menos una por producto, y con eso ya cubres la duda principal. La foto principal puede seguir con fondo blanco, que además es lo que exigen la mayoría de los marketplaces, y la de escala va en segunda o tercera posición, donde la ve quien ya ha mostrado interés.
Si tu catálogo es grande, empieza por los productos en los que el tamaño es parte de la decisión de compra (muebles, decoración, bolsos, menaje) y por los más vendidos. Son los que más preguntas generan y donde una venta perdida pesa más.
Cuando la escena con escala la genera una IA
Para muchas tiendas, hacer una foto de contexto por producto no es viable, y generar la escena con IA es la vía más rápida. Pero aquí aparece un problema que le pasa a cualquiera que usa una IA de imágenes: el producto puede salir más grande o más pequeño de lo que es en relación con el resto de la escena. Una taza del tamaño de una jarra, o un sérum que parece un bote de champú. Es justo el error que la foto de escala intentaba evitar.
En Picgenio puedes subir varias fotos del mismo producto (frontal, lateral, posterior) e indicar sus medidas, y la imagen generada respeta la proporción real frente a los objetos de la escena.
Preguntas frecuentes
¿Basta con poner las medidas en la descripción?
Ayudan a quien llega a leerlas, pero casi la mitad de los compradores decide el tamaño mirando las fotos. Lo ideal es tener las dos cosas.
¿Puede la foto principal ser la de escala?
En tu web, sí, si el producto se entiende bien. En marketplaces, la principal suele tener que ser fondo blanco, así que la de escala va como segunda foto.
¿Un vídeo sirve para mostrar el tamaño?
Sirve como complemento. Según Baymard, muchos usuarios no reproducen los vídeos de la ficha, así que no sustituyen a una foto con escala.
¿Qué objeto uso como referencia?
El que tu cliente tendría al lado al usar el producto, y siempre uno de tamaño conocido: una mano, un móvil, una taza, un libro.
Fuentes
Baymard Institute: imágenes "In Scale"
Baymard Institute: estado actual de la UX de ficha de producto

